Análisis del país
Una cronología hecha sobre todo de cosas que no ocurrieron, y una que sí. En 2006 se consultó un impuesto sobre bienes y servicios y se retiró antes de la Navidad de ese mismo año, razón por la cual todas las casillas de obligación de esta página están vacías. El Gobierno construyó un canal voluntario de contratación electrónica, dejó de pagar con cheque y llevó las declaraciones aduaneras a una ventanilla única. Solo en abril de 2026 algo pasó a ser obligatorio, y fue una declaración tributaria.
La consulta abierta en julio de 2006 proponía un impuesto sobre bienes y servicios de tipo único y bajo. En diciembre el Gobierno lo retiró, y el informe provisional dejó constancia de que no había «apoyo público suficiente ni se dan las condiciones». El informe final de junio de 2007 cerró el proceso. Toda obligación de facturación electrónica de este sitio existe para proteger un impuesto al consumo; Hong Kong no tiene ninguno que proteger, y este es el día en que se decidió.
Se anunció con un portal de contratación, catálogo electrónico, licitación electrónica y un flujo de trabajo interno, pilotado en OGCIO, Inmigración y Protección Ambiental. El envío de facturas electrónicas se añadió más tarde. Hoy lo administra la Oficina de Política Digital y no el Departamento de Logística Gubernamental, y la participación ha sido opcional durante toda su vida.
Desde esta fecha el Gobierno paga a sus proveedores únicamente por transferencia bancaria o FPS, retirados los cheques físicos. Es un cambio en el PAGO electrónico y no toca la factura en absoluto, pero es el hecho de Hong Kong con más probabilidad de ser presentado en otros sitios como la llegada de la facturación electrónica. Queda registrado aquí para que quien encuentre esa afirmación pueda ver qué fue en realidad.
La primera fase obliga a las entidades de grupos multinacionales incluidos en el impuesto mínimo global y en el impuesto complementario mínimo de Hong Kong, para ejercicios que comiencen a partir del 1 de abril de 2025. La base es el artículo 51AAB y el anexo 65 de la Inland Revenue Ordinance. Una vez obligada, la entidad sigue obligada aunque su grupo salga del ámbito. El paquete de taxonomía y las herramientas del departamento son gratuitos pero opcionales: lo exigido es el formato iXBRL, no la herramienta.
El primer lote de la fase 3 asumió la información anticipada de carga por carretera que gestionaba ROCARS, el cual cesó a medianoche sin funcionamiento en paralelo. La base legal es la Import and Export (Amendment) Ordinance 2025, cuyas disposiciones principales entraron en vigor el 11 de julio de 2025. La Ventanilla Única transporta documentos aduaneros y regulatorios, no facturas comerciales, y los lotes restantes se prevén para mediados de 2027 sin fecha fijada.
Nada prescribe un formato, porque nada prescribe una factura. Dos normas sí tocan el documento: la Companies Ordinance exige que el nombre registrado de la sociedad y su estado de responsabilidad figuren en las facturas, en papel o en formato electrónico, y la Electronic Transactions Ordinance da a los registros electrónicos el mismo valor que al papel. El propio programa de contratación electrónica del Gobierno usa UBL 2.0 con modificaciones menores sobre mensajería ebXML, que no es Peppol; Hong Kong no tiene autoridad Peppol.
Todos y nadie. No hay ámbito que describir porque no hay obligación que delimitar. Lo que sí tiene ámbito es la presentación en iXBRL: entidades de grupos multinacionales dentro del impuesto mínimo global y del impuesto complementario mínimo de Hong Kong, para ejercicios que comiencen a partir del 1 de abril de 2025; y una vez alcanzada, la entidad sigue alcanzada aunque su grupo salga después del ámbito.
En Hong Kong el trabajo útil consiste casi por completo en establecer que no hay trabajo, y después en localizar lo único que sí lo hay. Nada de esto exige un proyecto de integración. Lo que exige es un registro defendible de por qué no, y una comprobación de si su grupo cae dentro de la única obligación existente.
Ese es el entregable en Hong Kong. No hay impuesto al consumo, ni factura fiscal, ni obligación de facturación electrónica para empresas o proveedores públicos, ni plan anunciado. Déjelo escrito con sus fuentes, porque alguien lo preguntará y porque alguna página de proveedor puede decirle lo contrario a su equipo.
La prueba es si las entidades de su grupo multinacional quedan dentro del impuesto mínimo global y del impuesto complementario mínimo de Hong Kong, para ejercicios iniciados a partir del 1 de abril de 2025. Si es así, el impuesto de sociedades se presenta por vía electrónica con las cuentas etiquetadas en iXBRL; y una vez dentro, siempre dentro, aunque el grupo salga después.
Si suministra al Gobierno de Hong Kong, el programa de contratación electrónica aceptará una factura UBL 2.0 sobre ebXML en contratos dentro de sus umbrales. Registrarse es una decisión de conveniencia y no de cumplimiento: puede ser invitado a cotizar, ganar el contrato y facturar en papel sin adherirse nunca.
Registros de ingresos y gastos suficientes para que el Comisionado determine con facilidad los beneficios imponibles. El almacenamiento electrónico es admisible y no requiere aprobación previa; pero si piensa destruir originales, se apoya en el folleto de mayo de 2024, y son sus condiciones de integridad y pista de auditoría las que lo hacen lícito.
No hay sanción por facturación electrónica, porque no hay norma de facturación electrónica. Lo que sí se sanciona es la llevanza de libros: el artículo 51C de la Inland Revenue Ordinance exige registros suficientes de ingresos y gastos durante siete años, y su incumplimiento sin excusa razonable conlleva una multa de hasta 100.000 dólares de Hong Kong. Es la única sanción de este ámbito que afronta una empresa hongkonesa.
Otros países de la misma región, ordenados por su próximo hito con fecha. Cada enlace lleva a un informe completo.